Guía para implementar los requisitos de la cláusula 6 ISO 17025

Técnico de laboratorio realiza un procedimiento de calibración con un multímetro digital y pesas de precisión en un entorno metrológico moderno.

Si su laboratorio busca la acreditación bajo la norma ISO/IEC 17025, la comprensión profunda de sus requisitos de recursos es un paso crítico para el éxito. La cláusula 6 de esta norma establece las bases sobre los recursos necesarios para asegurar la competencia técnica y la validez de los resultados, y su correcta implementación es el punto de partida de todo el sistema de gestión de recursos del laboratorio.

En esta guía, analizaremos detalladamente cada uno de los pilares que componen esta cláusula: desde la gestión del personal y la infraestructura, hasta el control de equipos y la trazabilidad metrológica. Al finalizar la lectura, usted tendrá una visión clara de los elementos que debe documentar, implementar y mantener para cumplir con los estándares internacionales de calidad.

Índice
  1. Requisitos de personal y competencia técnica
  2. Gestión de la documentación y control de información
  3. Instalaciones y condiciones ambientales
  4. Equipos de medición y mantenimiento
  5. Trazabilidad metrológica
  6. Control de productos, muestras y resultados
  7. Conclusión

Requisitos de personal y competencia técnica

El factor humano es el componente más crítico en un laboratorio de ensayo o calibración. La norma establece que no basta con contar con empleados; es imperativo demostrar que el personal posee la competencia técnica necesaria para realizar tareas específicas sin comprometer la integridad de los resultados, por lo que la gestión de los requisitos de personal del laboratorio debe quedar formalizada y verificable.

Para implementar este requisito correctamente, el laboratorio debe seguir estos pasos:

  • Definición de perfiles: Establecer los requisitos de educación, formación, experiencia técnica y habilidades para cada función.
  • Evaluación de la competencia: Implementar procesos para evaluar si el personal cumple con los perfiles definidos antes de permitirles realizar actividades críticas, mediante pruebas prácticas, observación directa y revisión de resultados.
  • Gestión de la formación: Mantener un plan de capacitación continua y documentar cada actividad formativa.
  • Supervisión y autorización: El laboratorio debe autorizar formalmente al personal para realizar tareas específicas, como operar equipos complejos, realizar ensayos o validar resultados, y mantener un registro de la supervisión y autorización del personal que sirva de evidencia.
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Es fundamental mantener registros actualizados que sirvan como evidencia ante una auditoría, incluyendo títulos académicos, certificados de cursos y evaluaciones de desempeño, de modo que la evaluación de la competencia del personal quede documentada de forma continua.

Gestión de la documentación y control de información

La documentación es la columna vertebral que sostiene la trazabilidad y la consistencia de las operaciones. La cláusula 6 exige un sistema riguroso de control documental ISO 17025 para que la información sea precisa, esté disponible y sea controlada en todo momento.

Un sistema de gestión documental eficaz debe cubrir los siguientes puntos:

Elemento Acción Requerida Objetivo
Procedimientos e instructivos Crear y mantener documentos actualizados. Estandarizar los métodos de trabajo.
Control de versiones Asegurar que solo se utilicen las ediciones vigentes. Evitar el uso de métodos obsoletos.
Registros técnicos Documentar todos los datos brutos y observaciones. Garantizar la trazabilidad de los datos y permitir su verificación posterior.
Aprobación de documentos Establecer autoridades claras para la revisión. Asegurar la validez de la información.

La clave reside en la capacidad del laboratorio para identificar, revisar, aprobar y distribuir la documentación de manera que no existan errores derivados de información desactualizada.

Instalaciones y condiciones ambientales

Técnico de laboratorio realizando una medición de precisión con una pipeta digital en un entorno de trabajo limpio y controlado.

El entorno donde se realizan los ensayos puede alterar significativamente la medición. Por ello, la norma obliga a controlar las condiciones ambientales del laboratorio para minimizar la incertidumbre y prevenir la contaminación o la degradación de las muestras.

Para una implementación exitosa, considere lo siguiente:

  • Monitoreo de variables: Controlar y registrar parámetros como temperatura, humedad, presión, iluminación o vibraciones, según lo requiera cada método, con sensores calibrados y registros periódicos.
  • Segregación de actividades: Diseñar las instalaciones para evitar la interferencia entre actividades incompatibles (por ejemplo, separar áreas de preparación de muestras de áreas de instrumentación sensible).
  • Acceso controlado: Limitar el acceso a áreas críticas para evitar la contaminación cruzada o la alteración del entorno controlado.
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Todo control ambiental debe estar documentado y contar con medidas correctivas en caso de que se detecten desviaciones fuera de los límites permitidos por el método de ensayo.

Equipos de medición y mantenimiento

Los equipos son las herramientas que ejecutan la labor técnica. La cláusula 6 requiere que el laboratorio cuente con equipos adecuados para el uso previsto y que estos mantengan su desempeño a lo largo del tiempo.

El programa de gestión de equipos debe incluir:

  1. Programa de calibración y verificación: Establecer frecuencias de calibración basadas en el uso y la estabilidad del equipo, y documentar cada actividad dentro del programa de calibración de equipos.
  2. Mantenimiento preventivo: Implementar un calendario de mantenimiento para evitar fallos inesperados que invaliden los resultados.
  3. Protección de los equipos: Asegurar que los equipos se protejan contra ajustes o daños que puedan alterar los resultados.
  4. Registro de historial: Mantener un expediente por cada equipo que incluya su ubicación, identificador, historial de calibraciones, mantenimientos y cualquier avería.

Trazabilidad metrológica

Un técnico utiliza un micrómetro digital para medir una pieza de acero en un laboratorio de metrología.

La trazabilidad es el vínculo que permite comparar los resultados de un laboratorio con estándares internacionales. Sin trazabilidad, la validez de una medición es inexistente para el mercado global.

La norma exige que las mediciones sean trazables a patrones nacionales o internacionales (como el Sistema Internacional de Unidades, SI). Esto se logra mediante una cadena ininterrumpida de comparaciones, donde cada eslabón de la cadena de trazabilidad de mediciones debe estar debidamente calibrado y contar con un certificado de calibración que incluya la incertidumbre de la medición.

En el caso de métodos que no permiten la trazabilidad directa a patrones internacionales, el laboratorio debe utilizar referencias de materiales o métodos de validación técnica rigurosos para asegurar la fiabilidad.

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Control de productos, muestras y resultados

El ciclo de vida de una muestra y la gestión de sus datos finales son los últimos filtros de calidad en la cláusula 6.

Manejo de muestras:
El laboratorio debe implementar procedimientos para la identificación única de las muestras, su transporte, almacenamiento y disposición final. Es vital prevenir la contaminación, la pérdida de integridad o la confusión de muestras mediante sistemas de etiquetado claros y condiciones de almacenamiento controladas, tal como exige el manejo de muestras del laboratorio.

Control de resultados:
Antes de que los resultados salgan del laboratorio, debe existir un proceso de revisión y aprobación. Este proceso debe verificar que:

  • Se han seguido todos los procedimientos técnicos.
  • Los datos son coherentes y técnicamente lógicos.
  • No existen errores de transcripción o cálculo.

La revisión idealmente debe ser realizada por una persona con competencia técnica distinta a quien ejecutó el trabajo, actuando como un filtro de control de calidad final.

Conclusión

La implementación de la cláusula 6 de la ISO 17025 no es un ejercicio administrativo, sino una estrategia de gestión de riesgos técnicos. Al asegurar que el personal es competente, que los equipos están calibrados, que el entorno es el adecuado y que la trazabilidad es total, el laboratorio no solo cumple con una norma, sino que construye una infraestructura sólida para entregar resultados en los que el mundo puede confiar.

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